{"id":170,"date":"2020-02-05T09:18:55","date_gmt":"2020-02-05T08:18:55","guid":{"rendered":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/?p=170"},"modified":"2020-02-05T09:20:37","modified_gmt":"2020-02-05T08:20:37","slug":"diles-que-no-me-maten-remake","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/2020\/02\/05\/diles-que-no-me-maten-remake\/","title":{"rendered":"\u00a1Diles que no me maten (remake)!"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">Estos hechos sucedieron, hace bastante tiempo, en los alrededores de \u00c1vila.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Exist\u00eda una aldea bastante peque\u00f1a, deteriorada, apartada, algo aislada del mundo real. Aqu\u00ed habitaban alrededor de 2.500 habitantes, llevaderos de vidas rurales, humildes, tranquilas, que no mostraban inter\u00e9s hacia las nuevas tecnolog\u00edas, entre ellas, el tel\u00e9fono: \u201cPara eso ya est\u00e1n las cartas\u201d; o la televisi\u00f3n: \u201c\u00bfDe qu\u00e9 sirve eso, si se puede saber, teniendo ya el peri\u00f3dico?\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cerca de esta aldea se localizaban unos terrenos, donde pastaban vacas y ovejas; unas vi\u00f1as donde, al llegar septiembre, se realizaba la recolecta, manual y tradicional; y unos caminos bastante solitarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Volviendo a los terrenos. Estos estaban divididos en dos: un tercio del terreno pertenec\u00eda al se\u00f1or Blas, y los otros dos tercios correspond\u00edan al se\u00f1or Fernando. Estos eran dos hombres que rondaban los 45 a\u00f1os, que llevaban ya algunos a\u00f1os dedic\u00e1ndose al ganado, particularmente a las ovejas.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Blas era un hombre mediocre: vest\u00eda siempre jersey de mala calidad, marr\u00f3n o mostaza, lleno de bolas de tejido desprendido, dando mala presencia; unos pantalones desgastados gris\u00e1ceos; y unas botas de monta\u00f1a, siempre recubiertas de barro o esti\u00e9rcol.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era bajito, ten\u00eda el pelo casta\u00f1o claro, la piel blanca como la tiza , los ojos azules saltones, la nariz grande, las orejas peque\u00f1as,casi siempre rojas, pues el fr\u00edo se las dejaba r\u00edgidas como una piedra; los labios muy peque\u00f1os, carec\u00edan de color; su cuerpo era delgado, su ropa siempre le quedaba algo grande; y los pies; al igual que \u00e9l, eran peque\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siempre llevaba una expresi\u00f3n seria en la cara, algo amenazante, y por ello no se sol\u00eda acercar nadie a \u00e9l, salvo su familia, formada por su esposa, Mar\u00eda, y sus dos hijos, Carlos y Lolo. Tambi\u00e9n era algo irrespetuoso y nada bondadoso, \u00e9l siempre pensaba para s\u00ed mismo que \u00e9l era libre de hacer lo que \u00e9l quisiera, se lo merec\u00eda al trabajar y cuidar a las ovejas.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fernando, en cambio, era un hombre de clase m\u00e1s alta, adinerado, debido a su prosperidad en el mercado vendiendo quesos que hac\u00eda con la leche de sus ovejas. Ten\u00eda empleados a su disposici\u00f3n que le cuidaban el ganado y sus tierras, siempre productivas y perfectas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vest\u00eda ropa de calidad, alternando cada d\u00eda. Era alto, de pelo abundante y oscuro, moreno y presentaba un cuerpo fuerte. \u00c9l, frente a los comerciantes y a las personas ajenas de su vida, tambi\u00e9n ten\u00eda una expresi\u00f3n seria y no era muy amigable, pero, en el fondo, era un buen hombre que quer\u00eda siempre lo mejor para su familia. Ten\u00eda un hijo de unos 9 a\u00f1os llamado Manuel, al que llevaba al mercado para que pudiese ver los comercios en los que alg\u00fan d\u00eda podr\u00eda trabajar.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una ma\u00f1ana de invierno, Blas, sin ganas de rellenar el rebosadero del pil\u00f3n de sus ovejas, dej\u00f3 que estas pasasen a beber al r\u00edo. Este r\u00edo pertenec\u00eda al territorio de Fernando, que, en ese momento, estaba pasando para comprobar que todo iba bien en su terreno. Al ver a lo lejos las ovejas de Blas, se acerc\u00f3 sacando un arma; no quer\u00eda que nadie pisara su propiedad. \u201c\u00a1Oiga, usted, aparte a sus ovejas de mi r\u00edo inmediatamente o deber\u00e1 enfrentarse a las consecuencias!\u201d- grit\u00f3 Fernando. \u201c\u00bfDe qu\u00e9 consecuencias habla usted?- Ri\u00f3 Blas.\u201dSe lo dir\u00e9 clarito: Si usted vuelve a adentrarse en mi propiedad ,matar\u00e9 a una de sus ovejas\u201d- Vocifer\u00f3 Fernando. \u201cUsted no se atrever\u00e1, o se arrepentir\u00e1\u201d- respondi\u00f3 Blas, y as\u00ed se finaliz\u00f3 la conversaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pasaron unas semanas y Fernando cumpli\u00f3 su promesa: mat\u00f3 a una de las ovejas de Blas al encontrarla bebiendo de nuevo en el r\u00edo. Blas no lo descubri\u00f3 hasta la tarde: pues hab\u00eda salido aquella ma\u00f1ana a comprar una pistola; aunque el se\u00f1or Fernando no le asustaba, sent\u00eda el deber de protegerse en caso de que cumpliese su amenaza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cruz\u00f3 el prado y lleg\u00f3 a su casa. Se cambi\u00f3 y sali\u00f3 de casa para alimentar al ganado. Al llegar, qued\u00f3 boquiabierto: \u00a1Aquel imb\u00e9cil hab\u00eda matado a su oveja!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Observ\u00f3 que la hab\u00eda matado rajando su tripa, de la cual sal\u00eda un brote de sangre, que se hab\u00eda quedado impregnada en la lana de la oveja, de un color marr\u00f3n oscuro. Acarici\u00f3 su piel con sus dedos. Estaba fr\u00eda como el hielo, muerta, quieta, tan quieta, como una estatua de m\u00e1rmol; parec\u00eda que jam\u00e1s hab\u00eda vivido, que nunca se hab\u00eda movido, como si fuera un ser inerte.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Blas, perdido en sus pensamientos, volvi\u00f3 a la realidad. Lentamente, levant\u00f3 su cabeza y comenz\u00f3 a temblar. Primero sus manos, y despu\u00e9s su cuerpo entero. Enfurecido, se puso en pie y se dispuso a andar. En principio no sab\u00eda c\u00f3mo o qu\u00e9 iba a hacer, solo sab\u00eda que estaba enfadado, muy enfadado, y que le iba a poner fin a su ira. Lleg\u00f3 a la puerta de la casa de Fernando. Prob\u00f3 abrirla y no pudo. Estaba cerrada. Comenz\u00f3 a golpearla con fuerza y Fernando , con un gesto sorprendido, abri\u00f3 la puerta. Estaba solo, no hab\u00eda nadie en casa. Sin esperar ni un segundo m\u00e1s, Blas entr\u00f3 en la casa y cerr\u00f3 la puerta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que pas\u00f3 despu\u00e9s transcurri\u00f3 muy r\u00e1pidamente. Cogi\u00f3 su pistola, apret\u00f3 el gatillo y apunt\u00f3. Dispar\u00f3. Observ\u00f3 c\u00f3mo ca\u00eda el cuerpo de su enemigo al suelo. Cogi\u00f3 su pistola, rob\u00f3 todo el dinero que encontr\u00f3 en un caj\u00f3n y sali\u00f3 de la casa sin dejar rastro.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En aquel momento, mientras caminaba hacia su casa, solo pensaba en una cosa: deb\u00eda salir de esa zona cuanto antes, no quer\u00eda admitir su culpabilidad, ese hombre hab\u00eda matado a su oveja y merec\u00eda pagar por ello, y as\u00ed hab\u00eda sido. Entr\u00f3 en su casa. \u201c\u00a1Familia, nos marchamos! \u00a1Me han recompensado por mi duro trabajo con una buena cantidad de dinero que nos permitir\u00e1 llevar una vida razonable!\u201d- Anunci\u00f3 con una sonrisa de oreja a oreja. Los hijos y la madre se miraron con extra\u00f1eza pero aceptaron, tampoco ten\u00edan nada mejor que hacer. Empaquetaron sus pertenencias en seis bolsas grandes de tela, y marcharon de ah\u00ed hasta la estaci\u00f3n de tren, donde cogieron un tren que iba a un pueblo en la monta\u00f1a. Subieron a un vag\u00f3n los cuatro, apretujados, pues claro, Blas se hab\u00eda tra\u00eddo a sus ovejas. Ese d\u00eda dieron comienzo a su nueva vida en la sierra, inc\u00f3gnitos y escondidos, pero eso solamente lo sab\u00eda Blas.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pas\u00f3 el tiempo. Con el dinero robado, Blas pudo comprar una caba\u00f1a algo apartada del pueblo y pudo proporcionarle a su familia lo b\u00e1sico para vivir. Carlos y Lolo jugaban en las monta\u00f1as; cuando era invierno, jugaban con la nieve. Su padre siempre les vigilaba.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para \u00e9l, en ese lugar estaban sanos y salvos, y viv\u00edan de la mejor manera posible, pero con el paso del tiempo sus hijos se hicieron mayores. Hac\u00edan muchas preguntas, quer\u00edan saber si pod\u00edan volver a su antigua casa, y, ante la negativa del padre, decidieron marchar al extranjero para estudiar y conocer el mundo.Mar\u00eda, la esposa, no estaba a gusto con \u00e9l, algo la incomodaba, ten\u00eda un presentimiento de que algo malo ocurr\u00eda con \u00e9l. Tras darle muchas vueltas, decidi\u00f3 separarse de \u00e9l y march\u00f3 a Andaluc\u00eda, donde ten\u00eda a su hermana y a sus sobrinos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y as\u00ed fue como Blas qued\u00f3 solo, sin familia. Tan solo ten\u00eda la compa\u00f1\u00eda de sus ovejas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada vez iba envejeciendo m\u00e1s: su pelo casta\u00f1o adquiri\u00f3 un gris sucio; sus ojos, tan saltones, perdieron aquella expresividad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, era un anciano indefenso, dedicado a su ganado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un d\u00eda normal, Blas estaba en su caba\u00f1a, tomando un caf\u00e9, cuando escuch\u00f3 gritos y pasos en su puerta. Estos ven\u00edan de unos soldados, quienes ven\u00edan armados, con la orden de detener a Blas. Su delito hab\u00eda sido descubierto. Se dej\u00f3 esposar y fue transportado a comisar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al llegar all\u00ed, fue llevado a una sala donde fue interrogado por un coronel:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u00bfUsted recuerda al se\u00f1or Fernando? Responda sinceramente\u201d- Pregunt\u00f3 este. Blas asinti\u00f3, tembloroso. \u201cEst\u00e1 muerto\u201d- Susurr\u00f3. \u201cYa lo s\u00e9, era mi padre.\u201d-Dijo el coronel.\u201d Es duro crecer sin un padre, ten\u00eda 9 a\u00f1os cuando me lo arrebataron. \u00c9l era buena persona: jugaba conmigo y me ense\u00f1aba muchas cosas; me daba amor, el amor que solo puede darte un padre, y ni despedirme de \u00e9l pude\u201d- Mir\u00f3 al anciano fijamente. \u201cPero lo que m\u00e1s me duele es que su asesino siga en este mundo, como si no hubiese hecho nada. Y va a pagar por ello\u201d-dijo el coronel enfurecido. Llam\u00f3 a los soldados y les orden\u00f3 que se llevasen al anciano al calabozo y lo fusilasen a la ma\u00f1ana siguiente. Blas, asustado y alterado, grit\u00f3: \u201ciTened compasi\u00f3n! \u00a1F\u00edjense en mi! \u00a1Soy un hombre que se equivoc\u00f3, no quer\u00eda hacer da\u00f1o a nadie!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hicieron caso a estas palabras y lo encerraron. Blas, rendido, baj\u00f3 la cabeza, pensando en su final tan terrible,tan tr\u00e1gico, cuando, de repente, se abri\u00f3 la puerta y se asom\u00f3 una cabeza. Era su hijo Lolo, que, tras escuchar lo ocurrido, ven\u00eda a despedirse de su padre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u00bfPor qu\u00e9 mentiste tanto, padre?\u00bfC\u00f3mo fue capaz de hacer algo tan terrible y atroz?- Pregunt\u00f3 Lolo tristemente. \u201cLo siento hijo, estoy arrepentido de lo que hice, si, muy arrepentido, \u00a1tienes que creerme! Por favor te pido, habla con el coronel y p\u00eddele que recapacite, que no me quite la vida.\u201d- Pidi\u00f3 Blas agitado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lolo hizo todo lo que pudo. \u00c9l cre\u00eda a su padre, pues, al fin y al cabo, \u00e9l le hab\u00eda criado y cuidado, \u00bfc\u00f3mo iba a hacer algo as\u00ed? Pero, a\u00fan as\u00ed, el coronel le dijo que no, la decisi\u00f3n estaba tomada, se iba a hacer justicia&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al d\u00eda siguiente, hac\u00eda un d\u00eda estupendo. El cielo estaba azul, con alguna nube blanquecina, apenas distinguible. Los p\u00e1jaros cantaban. Los ni\u00f1os corr\u00edan y jugaban en la monta\u00f1a, justo como lo hac\u00edan los hijos de Blas y Mar\u00eda. Las ovejas pastaban en el prado y beb\u00edan agua fresquita de los riachuelos. En un camino empedrado, caminaba un burro de color gris, que avanzaba despacio . Sus pasos eran pesados y levantaban el polvo del suelo. Llevaba una carga en la espalda que le imped\u00eda avanzar con normalidad. Esta carga era el se\u00f1or Blas, que, envuelto en un pa\u00f1uelo negro, permanec\u00eda inm\u00f3vil tras haber sido fusilado por los soldados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Amanda Harben 4B.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(El cuento original de Juan Rulfo lo puedes leer <a href=\"https:\/\/www.zendalibros.com\/diles-no-me-maten-cuento-juan-rulfo\/\">aqu\u00ed<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A partir del cuento de Juan Rulfo \u00a1Diles que no me maten!, se pidi\u00f3 a los alumnos que escribieran un relato con las t\u00e9cnicas narrativas vistas en clase. El resultado fue estimulante y variado. Aqu\u00ed va una muestra de ello.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":174,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[13,42],"class_list":["post-170","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relatos","tag-creacion-propia","tag-rulfo"],"jetpack_featured_media_url":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/files\/2020\/02\/Rulfo.jpg","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/170","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=170"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/170\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":176,"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/170\/revisions\/176"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/174"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=170"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=170"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=170"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}