{"id":67,"date":"2019-10-23T14:54:50","date_gmt":"2019-10-23T12:54:50","guid":{"rendered":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/?p=67"},"modified":"2019-10-30T14:34:20","modified_gmt":"2019-10-30T13:34:20","slug":"el-sur-remake","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/2019\/10\/23\/el-sur-remake\/","title":{"rendered":"El sur (remake)"},"content":{"rendered":"\n<p>&nbsp;&nbsp;Me despert\u00e9, y lo primero que not\u00e9 fue que estaba en una cama, en una habitaci\u00f3n desconocida para m\u00ed. Era blanca, pod\u00eda ver de reojo que hab\u00eda una ventana a mi izquierda, desde la que se ve\u00eda un edificio grande que no pude reconocer; a mi derecha, hab\u00eda unos aparatos que no supe identificar puesto que no pod\u00eda girarme a verlos. Lo \u00fanico que sab\u00eda era que emit\u00edan un pitido infernal, intermitente y agudo que me taladraba los o\u00eddos. Frente a m\u00ed, hab\u00eda una puerta blanca, pero no era del mismo color que la pared, \u00e9sta ten\u00eda un tono m\u00e1s oscuro y, tras ella, se o\u00edan voces; no pude reconocer ninguna, y eso me puso m\u00e1s nervioso. Estaba casi seguro que era la habitaci\u00f3n de un hospital. Al cabo de unos segundos, entr\u00f3 una mujer con vestimenta de enfermera y confirm\u00e9 mi duda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;-\u00a1Por fin despiertas!-dijo con voz alegre- Ir\u00e9 a informar a tu enfermera.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Quise preguntarla que hacia yo all\u00ed, pero mi boca no pudo articular palabra. No pod\u00eda moverme, tampoco sent\u00eda las s\u00e1banas roz\u00e1ndome, solo era capaz de sentir un leve dolor en el lado izquierdo de mi cuerpo. Volvi\u00f3 a entrar la mujer de antes con otra enfermera que se iba a ocupar de m\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;-Ya me ha contado mi compa\u00f1era que te acabas de despertar.-dijo ella mientras se acercaba a la m\u00e1quina.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Intent\u00e9 preguntarle a ella pero, de nuevo, solo emit\u00ed un ruido incomprensible.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;-No intentes hablar, te hemos sedado para que no te duela mucho-dijo en tono tranquilizador-. Despu\u00e9s de ese golpe que te diste vas a tener que estar un buen tiempo en reposo, tienes que ir acostumbr\u00e1ndote.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ella sigui\u00f3 hablando pero dej\u00e9 de escucharla cuando me nombro lo del golpe. Empec\u00e9 a recordar, aunque sin mucho detalle, que iba a mi casa en coche despu\u00e9s haber estado trabajando, y un loco que conduc\u00eda en direcci\u00f3n contraria, choc\u00f3 contra m\u00ed y perd\u00ed el conocimiento en el acto.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Volv\u00ed a prestar atenci\u00f3n a la enfermera. Me estaba hablando de algo relacionado con unas operaciones, pero no me enter\u00e9 de nada. Ella se despidi\u00f3 y me dijo que se pasar\u00eda m\u00e1s tarde a verme. Me qued\u00e9 otra vez solo en aquella habitaci\u00f3n blanca y con aquel pitido. Pude apreciar por la poca luz que entraba por la ventana que era de noche, e intent\u00e9 dormirme. No pude hacerlo, no pod\u00eda parar de pensar en aquellas im\u00e1genes que me ven\u00edan a la cabeza, pero a pesar de esto, no consegu\u00eda recordar c\u00f3mo llegu\u00e9 al hospital tras el accidente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al d\u00eda siguiente, entr\u00f3 mi enfermera en la habitaci\u00f3n acompa\u00f1ada de unos celadores y me sacaron al pasillo para llevarme al quir\u00f3fano.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;-Felicidades Samuel, milagrosamente, esta es ya tu octava y \u00faltima operaci\u00f3n, ya solo queda arreglar esa rodilla, aunque tiene buen aspecto-dijo para tranquilizarme.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Intente sonre\u00edrla pero me sali\u00f3 una mueca extra\u00f1a que la hizo re\u00edr.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;-Pues ya estamos aqu\u00ed, yo me tengo que ir.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Me dej\u00f3 en manos de los cirujanos y me anestesiaron.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Me despert\u00e9 en mi habitaci\u00f3n, \u00e9sta vez pod\u00eda moverme y hablar, aunque con dificultad, estaba cansado y me dorm\u00ed. Me despert\u00f3 mi enfermera al entrar en la habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;-\u00bfC\u00f3mo est\u00e1?- me dijo mientras me se\u00f1alaba la rodilla-.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No ten\u00eda muchas ganas de hablar pero me vi en la obligaci\u00f3n de hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;-Bien supongo, no siento nada de cintura para abajo- contest\u00e9-<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;-Normal, no ha pasado mucho tiempo desde la operaci\u00f3n- dijo mientras le pon\u00eda algo al gotero.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Empez\u00f3 a mirar las maquinas y a compararlas con algo que no alcanzaba a ver, mascull\u00f3 algo que no escuch\u00e9 y abandon\u00f3 la habitaci\u00f3n. Pasaba el tiempo y ella siempre hac\u00eda la misma rutina. Yo me iba sintiendo mejor y a las tres semanas me dieron el alta. Lo primero que hice al salir fue pedir un carruaje para que me llevara a mi casa en un peque\u00f1o pueblo al sur de Mendoza. Apenas fueron dos horas de viaje por lo que no me tuve que preocupar demasiado por el coste del cochero.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Llegu\u00e9 a mi casa a principios de verano, tras cuatro meses hospitalizado. Recib\u00eda visitas de familiares, amigos y compa\u00f1eros de trabajo diariamente y, aunque lo apreciaba, me angustiaba no poder olvidar el accidente. Quer\u00eda olvidarme de todo, desconectar y consider\u00e9 varias opciones, pero la que eleg\u00ed finalmente fue irme a mi otra casa, en un pueblo cercano a Punta Loyola, un pueblo al sur de Argentina, en Santa Cruz. Me dispuse a ello y empec\u00e9 a preparar el equipaje.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Sal\u00ed de mi casa a las doce y veinte de la ma\u00f1ana, fui al garaje y all\u00ed estaba mi coche como si no le hubiera pasado nada, ya que tenia una amistad cercana con el mec\u00e1nico de la ciudad, y \u00e9ste se ofreci\u00f3 a repar\u00e1rmelo por un bajo coste y despu\u00e9s, llev\u00e1rmelo al garaje. Cog\u00ed el coche y me dirig\u00ed hacia Santa Cruz. Era un viaje largo y aburrido porque el paisaje era mon\u00f3tono, con el ambiente seco, hab\u00eda escasos tramos de cultivos, no se ve\u00eda ning\u00fan animal y el camino por el que iba era de tierra. Tampoco se ve\u00eda ning\u00fan coche, cosa que agradec\u00ed porque desde el accidente cada vez que ve\u00eda uno me pon\u00eda en tensi\u00f3n. Al cabo de varias horas por ese camino, llegu\u00e9 a un pueblo donde aprovech\u00e9 para hacer una parada e ir a comer algo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Entr\u00e9 en el primer bar que vi. Era oscuro, hab\u00eda una mezcla de olores, entre los que pude distinguir el tabaco y la madera vieja. Al fondo, la barra, donde estaban sentados tres individuos de gran envergadura. Hab\u00eda escasas mesas, pero ya estaban ocupadas, as\u00ed que me vi obligado a acercarme a la barra. Ped\u00ed algo para comer y un vaso de agua. En ese momento sent\u00ed las miradas de aquellos tres desconocidos. No fue hasta que me volv\u00ed cuando se dirigieron a m\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;-T\u00fa, forastero, la mejor agua est\u00e1 en el abrevadero-dijo con tono de burla el que se encontraba a la derecha.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;-Vete a beberla t\u00fa-mascull\u00e9 mientras volv\u00eda la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;-\u00a1Qu\u00e9 le has dicho!- se levant\u00f3 el de en medio desafiante y se situ\u00f3 ante m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;-S\u00f3lo le he invitado a beber tan buen agua-apostill\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;-\u00bf\u00a1Pero t\u00fa qui\u00e9n te has cre\u00eddo que eres!? No permitir\u00e9 que un forastero cualquiera entre a nuestro bar a re\u00edrse de nosotros-apunt\u00f3 el que hasta el momento hab\u00eda permanecido callado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;-\u00bfQu\u00e9 vas a hacer para impedirlo?-a\u00f1ad\u00ed mientras me enfadaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;-Te desafiar\u00e9 a una pelea a cuchillo, si la aceptas, coge ese de ah\u00ed y sal fuera-me dijo con tono amenazante.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Empu\u00f1\u00e9 aquel cuchillo desafilado pero capaz de penetrar la piel y sal\u00ed a la calle, ten\u00eda miedo, pero ya hab\u00eda tomado una decisi\u00f3n y echarme atr\u00e1s ya no era una opci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fernando Rodr\u00edguez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Nota: a partir del esquema argumental del cuento<strong> El sur<\/strong>, de Jorge Luis Borges, los alumnos elaboraron, usando las distintas t\u00e9cnicas narrativas, un relato que siguiera las mismas reglas de la historia. El relato de Fernando Rodr\u00edguez, ahora alumno de 1\u00ba de Bachillerato, es una muestra de este ejercicio de clase.<br><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp;Me despert\u00e9, y lo primero que not\u00e9 fue que estaba en una cama, en una&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":79,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[14,13,12],"class_list":["post-67","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relatos","tag-alumnos","tag-creacion-propia","tag-relatos"],"jetpack_featured_media_url":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/files\/2019\/10\/El-sur.jpg","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":80,"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67\/revisions\/80"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/79"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/participa.iesrayuela.com\/diezpasos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}